...Es difícil explicarle a los amigos, cuando tienes 14 años, que escuchas a Joaquin Sabina...

Sonrío cada vez que oigo una canción de este artista, resignado a esperar hasta septiembre para poder oírle recitar con Serrat.

Mientras tanto, y supongo que para el agrado de Albert, Mandy, Juven…

Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.

Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.

Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.

Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).

Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.

Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.

Comentarios

  1. R32e09834b3089e309728 de julio de 2007, 16:57

    porque tienes 2 veces la misma entrada??
    Saludito!! (toy espesa sorry!)

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  2. una vez sabina andaba por la calle y le pararon un matrimonio con dos niños pequeños. Éstos le dijeron que habían puesto a su hijo "joaquín" y a la niña pequeña "sabina" debido a él.
    El cantante se sintió tremendamente feliz

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  3. joder, pues poner a una niña Sabina tiene delito... suena a Sábana

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